Carrera de Montaña -> L’ENCANTADA DE FONT-RUBÍ (25 km con 770d+)


25 de Marzo de 2018

http://encantadadefontrubi.blogspot.com.es/p/recorregut_28.html


Esta carrera ha sido un tanto extraña, diferente y sorprendente para mí. Improvisada como ninguna otra y tomando decisiones por intuición que me han ayudado mucho en el recorrido.

Esta semana ha sido en su completo muy productiva y machacona, y soy consciente de “y lo que queda”. He estado con la regla, sabiendo que iba a influir de alguna manera a toda la semana, no lo quise pensar como algo negativo, ni que me iba a afectar, porque entonces sí lo hace, simplemente la acepté como parte del ciclo y no hice mucho caso a síntomas o malestar. Bienvenida y palante :-).

Cumplí todos los entrenamientos lo mejor que pude intentando disfrutarlos aunque perdiese las piernas en las series, sonriendo y riéndome conmigo misma. En algún sitio leí que mejoras en un tanto % el rendimiento si sonríes. Pues eso, cuando me quedaba sin piernas, sonreía para probarlo en mi misma. Sea cierto o no, hay que creer y ser positiva, o al menos intentarlo ;-).

Un poco cansada de los cazadores, este domingo tenía un entrenamiento de 20k. Me vino a la mente que podría, para darme un respiro y descansar de ellos, mirarme alguna carrera, un poco tarde ya en miércoles porque suelen estar cerradas, pero vi una, l’Encantada de Font Rubí que estaban abiertas las inscripciones hasta el sábado, suele ser raro. Así que le pregunté a mi entrenador y cuando me dio el visto bueno, el jueves por la noche me inscribí.

Mi idea era como parte de un entrenamiento así que no pensé mucho en ella hasta el mismo sábado. También lo vi como una oportunidad de tener más por la mano qué material necesito para Vall de Ribes e ir superando los nervios previos de una competición.

Normalmente me estudio los recorridos, subidas, avituallamientos… decido si llevo geles, y cuando tomarlos… la ropa. Pues nada de nada, a las 20h de la tarde del sábado aún no había decidido nada ni había mirado el recorrido, no sabía ni de dónde era la salida.

Lo que sí estuve pendiente todo el sábado fue del tiempo y si anulaban la carrera. Había estado lloviendo todo el día, y el tiempo indicaba que seguiría así el domingo por la mañana. Pero no, la carrera seguía en pie. Solo pensaba en que habría mucho barro, mucha piedra mojada y que me serviría como un buen entrenamiento.

Eso sí, no pensé mucho en la carrera, pero fui a comprarme un paraviento con membrana, ya por tenerlo para otras carreras y por si acaso lo necesitaba para esta. Y se me ocurrió que debía llevar algo de ropa con la palabra Vegan.

Casualmente encontré un pantalón en Decathlon y me lo pudieron imprimir en un santiamén allí mismo. Esa “palabra” es un amuleto para mí.

 


No se el motivo, pero después de toda la tranquilidad de los días anteriores, el domingo me levanté muy nerviosa. Como si me viniese todo de repente. Supongo que el cambio de hora no ayudó mucho, dormí 4 horas escasas y ya todo se mueve, hambre, baño… Claro, siempre almuerzo unas 3 horas antes de una carrera, la carrera empezaba a las 9’30h, entonces a las 6’30h en pie, que en realidad, en la hora anterior eran las 5’30h… un poco de descontrol para el cuerpo, y un estrés extra.

Otra cosa que me vino de repente a la mente y a escasos segundos de la salida fue ponerme los guantes. Pantalones cortos con calentadores, tirantes y guantes, jijijiji. Pero fue una muy buena decisión. La caída, más o menos en el km 11 en plancha, la frené con las manos, me levanté rapidísimo y sin ninguna herida, eso sí, con barro hasta los hombros :-P, los guantes me vinieron genial para amortiguar y para quitarme el barro del cuerpo. Justo enseguida la subida casi vertical al Castell, me ayudé muchísimo con las manos y brazos, así que genial esos guantes. Y los últimos km llenos de barro, pegada casi al suelo, perdiendo las zapatillas y con 1 kg de barro en cada zapatilla, que bien sirvieron para quitarme el barro de ellas.

Ha sido una carrera durilla pero muy divertida. Durilla porque notaba en mis piernas todos los entrenamientos de la semana, es decir, me las notaba cansadas ya desde la salida. Pensaba que los 5 primeros km y los 2 últimos me darían una tregua porque era pista, pero había tanto barro que entre resbalón y exceso de fuerza para levantar las piernas solo deseaba que se acabase la pista.

Sin querer pensaba en Serralats, de esta carrera hace ya unos 4 meses, pero por culpa del barro me llevé un buen esguince, así que intenté no hacer nada de caso a este pensamiento, es más, me dije, “han pasado meses de aquello, ¿me quieres decir que no has mejorado para superar todo este barro?” ;-P.

En las subidas me acordaba de las series en Cuesta técnica del viernes, uff!!! qué caña le di a esas series, y qué muertas me las dejó para hoy. También pensaba en Vall de Ribes, que van a ser más del doble de desnivel, en ambas etapas, con relación a esta carrera. Las subidas que las noté a casi morir fue la vertical al Castell, y en las últimas subidas de la carrera llenísimas de barro y cayendo agua a modo de mini rierol por ellas :-P.

Las bajadas, deseaba las bajadas como nunca, incluso las bajadas técnicas, no me reconocía. Resbalaban muchísimo por el barro y las piedras, pero me sentí mucho más segura que nunca. Sigo sin ser nada rápida, pero fui bajándolas a pasitos cortos, en zig-zag, brazos abiertos y sin pensar. Dejar que el cuerpo retomase si me resbalaba e intentar simplemente estar. Un detalle que me suele pasar en las bajadas y me hace sentir muy insegura es que se me empañan los ojos y no veo el suelo. Esta vez, por suerte, solo me pasó alguna vez, y en las bajadas más difíciles no. El motivo, ni idea.

Se me ocurrió en ese mismo instante de bajada visualizar la posible forma en que lo haría mi entrenador, por ejemplo, o alguien con más experiencia, y no como lo hago yo, es decir, dejé de etiquetarme como “patosa”. Está claro que era un supuesto nada acercado a la realidad, y que no lo haría igual que él ni por asomo, pero ese “verme” más “experta”, al menos en mi mente, me hizo sentir más seguridad, bajar más tranquila y sin las pulsaciones disparadas como me suele ocurrir.

Es difícil de explicar, y seguro que de entender, pero cuando te dejas de etiquetar, simplemente dejas de creerte esa etiqueta y de actuar de esa manera, afrontas las cosas de otra manera, desde el ser y no desde el juicio. Me recuerda mucho al libro “El caballero de la armadura oxidada” de Robert Fisher.

A partir del km 5, donde se separaban la carrera de 12k y la de 25k, fui prácticamente sola a excepción de un par de chicos que me adelantaron. Me imaginaba que iba la última, no sé por qué, y me entraba la risa y el “última o no, aquí sigues luchando” 😅

Me perdí en un par de ocasiones porque no veía  cintas en los cruces y en muchas ocasiones miraba atrás buscando otros caminos o seguía adelante por tanteo e insegura de tener que regresar por el mismo camino.

 

 

 

 

 

 

 

Los últimos 4km, cuando crees que estás llegando, te das cuenta que aun sigue la prueba. Había tanto barro… Me habían entrado piedras y barro dentro de la zapatilla y cada paso que daba tenía la sensación que se me iba a escurrir el pie fuera de la bamba de lo hundidas y pegadas que quedaban en él.

Me imaginaba cogiendo la zapatilla pegada en el suelo y llegando a meta descalza y con la bamba en las manos. La verdad que esa imagen de mi misma se me hacía tan cómica que me entraba la risa, jijiji


Resultado, mi objetivo era entre 2h30’ y 3h, eso en condiciones óptimas de tiempo y de terreno. Pues han sido 2h 41’. Y aun no me lo creo, 3a general femenina de 20, la 39 de 100 corredores. Pues me quedo con mis sensaciones, el querer seguir adelante, y los agradecimientos a la organización por permitirme una carrera con un poco más de obstáculos que para mi significan experiencia y aprendizaje.


Hoy, lunes las piernas bastante bien, un poco cansadas, creo es lo normal. Eso sí, se nota la escalada, porque tengo muchísimas agujetas en los hombros y tríceps… jijijijiji


Resumiendo, sin piernas desde el inicio de la carrera, subidas muy cansada, o mejor dicho, casi vacías, y muy, muy satisfecha en cómo abordé las bajadas.  Estoy muy contenta, no con la carrera en sí, sino con la semana completa.

Me gusta atender los detalles, pero también ver el global de las cosas. Cuando tienes una lesión, un mal entreno o una mala carrera, intento alargar en el tiempo y no centrarme en solo los pequeños detalles de una mala racha, cuesta, y un montón, pero poco a poco voy aprendiendo.

Así que, si encima de sentir haber tenido una buena semana, y ya con ello te sientes satisfecha, esta se culmina con un pódium, sin evitarlo te hace sentir aún mucho mejor, es todo un detallazo, todo un regalazo 😛



Enlace del track para descargar (Carrera 25 Km)

http://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=15046166



 

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